Asqueado, harto, mosqueado, amargado, subrogado, alicaído, enfadado, irritado, cabreado, jodido, enojado y hasta el culo del puto mundo postmoderno que tenemos, alimentamos y nos personifica.
Dependemos única y exclusivamente de un entorno de "iguales" que demuestran cada día una nueva incapacidad, una nueva faceta de mediocridad, de simplismo, de tontería en la cabeza. ¿En qué momento nos olvidamos de nuestras capacidades, cuándo comenzamos a creernos lo establecido?
Observad, tan solo veo gente en puestos de trabajo -los de aquellas generaciones-: desganados, incapacitados, asquerosos con todas las letras. Simple funcionariado administrativo que tiende a transmitir a todo el mundo su necesidad de odiar la vida, y disfrutar burocratizando la tuya. Se hacen llamar secretarios/as, coordinadores/as, directores... como quieran, la gran mayoría dentro de un mismo bote, el de la materia prima para las hogueras que deberíamos prender con ésta sociedad.
Pero el tema del funcionariado no se queda completo, también afecta a los altos cargos públicos y rateros sociales. Empezando por éstos últimos, nuestros amigos de los CFSE (Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado), que oxímoron ¿a caso para ser madero no te hacen un control psicológico? Sería interesante que nos planteáramos empezar a filtrar a los personajes que creamos. Dar un arma al primer geyperman que sepa escribir nombre y apellidos sin faltas de ortografía nos lleva a tener una "seguridad" al más puro estilo hombres mujeres y viceversa.
Pero viene la joya de la corona... por último, la cúspide, la que nos enseñan en la tele (que no la real), nuestros amigos los politicuchos, uchos, uchos, que no os escucho..
Un mensaje breve para todos vosotros: estáis siendo partícipes de la mayor cuchillada social de toda la historia a un sistema político con mínimos tintes democráticos y de bienestar. Arruináis nuestro futuro con vuestra incapacidad de liderazgo, vuestro borreguismo fiscal, el sectarismo que os identifica (como cuando cubris las espaldas con el mundo privado y la corrupción entre partidos) y la demagogia de la que tanto estáis haciendo gala últimamente. No en vano, no os preocupéis, casta, la sociedad hace mucho tiempo que la hicisteis enfermar, ahora ni ella es capaz de observar, que con una nueva receta -ahora de banderas rojigualdas, senyeras o ikurriñas- no haréis si no alargar nuestra enfermedad, encaminando un sistema muerto y una sociedad enferma a la repetición de su historia reciente.
Un mensaje breve para todos vosotros: estáis siendo partícipes de la mayor cuchillada social de toda la historia a un sistema político con mínimos tintes democráticos y de bienestar. Arruináis nuestro futuro con vuestra incapacidad de liderazgo, vuestro borreguismo fiscal, el sectarismo que os identifica (como cuando cubris las espaldas con el mundo privado y la corrupción entre partidos) y la demagogia de la que tanto estáis haciendo gala últimamente. No en vano, no os preocupéis, casta, la sociedad hace mucho tiempo que la hicisteis enfermar, ahora ni ella es capaz de observar, que con una nueva receta -ahora de banderas rojigualdas, senyeras o ikurriñas- no haréis si no alargar nuestra enfermedad, encaminando un sistema muerto y una sociedad enferma a la repetición de su historia reciente.
Sociedad postmoderna, un insulto a nuestras capacidades.
