
IMPERANTES
Pero puede que ante ojos inquietos éste texto permita la observancia de un mundo cada vez más aritmético. Como siempre, vemos con gran facilidad la paja en ojo ajeno y no observamos nuestra ceguera y recordemos que los ciegos escuchan mucho mejor que nosotros, por no hablar del sexo.
El mundo actual, se ha convertido en una conjugación de grandes áreas, conglomeraciones de pensamientos, símbolos, señales, la ciudad es un ejemplo claro de ello, como hemos pasado de ser una gran población dispersa a vivir todos a pocos kilómetros cuadrados.
Pero pronto surge el problema, pues el ser humano parece ser incapaz de vivir con lo diferente, con lo que se salga de su concepción aprehendida, el ser humano conserva y confunde tradición con naturaleza, sigue temeroso del medio, pese a discurrir sobre él.
En éste nuevo mundo que nos ha tocado vivir, queramos o no todos nosotros nos encontramos en el. La principal diferencia radica en la forma de afrontarlo, en la actitud -por otro lado, como siempre-. Al igual que nuestra capacidad de ruptura sobre la tradición o lo aprehendido, nos mostramos rehacios a formular propios prismas del mundo, maneras de entender el todo y la nada a su vez, lo creemos tan vanal y utópico, tan claro y oscuro, que ante esa opacidad decidimos que lo mejor es callar y repetir el mensaje que nos viene otorgado.
He de admitir que las generalizaciones no son mi fuerte, y que sí, existe un amplio sector social que se dedica a matizar todo aquello que le llega, pero del mismo modo, debemos ser artistas y representar en nuestros escritos la realidad, y no es otra que la gran mayoría popular es igual de vaga para todo -y ese todo vagante es fácilmente explicable por el espíritu burgués acomodado que otro día analizaremos-.
Si aceptamos ese a priori por el cual los seres humanos somos -por regla general- cómodos, asépticos, un plato de gelatina en medio de un huracán, podremos ver como nutridos por nuestro espíritu burgués existen realidades subjetivas que nos hacen navegar, al igual que los barcos sobre las mareas. Somos unos pescadores vagos, viejos y sucios sobre nuestro viejo bote "Leviatán" que apaciguadamente se dejan llevar por las corrientes, sin mirar más allá de la superficie que somos capaces de observar a primera vista. Así, las mareas nos manejan.
En realidad, el trabajo del sociólogo, no es otro que el de observar a otros pescadores, las aguas y sus botes.
Éste concepto de marea que estamos comentando es claro cuando se presenta con su verdadero nombre -piensen, si lo hubiese hecho del comienzo, el artículo hubiese perdido su gracia-
Se entiende por "imperio moral" a aquella conjunción social sumatoria de micro-teorías, capaz de crear una gran teoría sobre sí mismo, que de modo clásico recapitule todo lo posible.
En nuestro anterior ejemplo por tanto entenderíamos por imperio moral a la corriente, compuesta de micro-teorías, osea de continuas corrientes.
Así hoy en día somos capaces de delimitar características de varios imperios morales:
- Imperio Francés.
- Commonwealth: Imperio Sajón.
- El Imperio Islámico.
- Imperio Chino.
- Imperio Moral Bolivariano.
- Imperio Marxistoide.
Éstos imperios, pasan a repartirse el mundo de tal manera que la confrontación es continua, al igual que su apoyo necesario. La destrucción de uno de ellos conllevaría un desequilibrio tal que el resto no está actualmente preparado a conjugar. El ejemplo más claro fué la confrontación armada que supuso la III Guerra Mundial entre los Imperios de moralidad Marxista y los Occidental-Anglosajones (desde entonces con escisión Europea por influencia de los contrarios)
Como siempre, éstos imperios necesitan de ciertas instituciones para su instauración-cristalización y control ambiental, usando de parapeto y lanzadera hacia los demás: NASA de los 90', FMI, BM, la Torá, Vaticano, Wall Street, el Ché Guevara, Budismo, G-20, La hoz y el martillo, la libertad, el Chino mandarín, las clases medias o el proletariado, Instituto de la libertad, ONU, FAES, Primavera Árabe...
Así podemos ver a instituciones tradicionales -entendidas como edificios, estáticas, con cuerpos formados y burocracias enraizadas, o por otro lado a dinamismos sociales, con mayor flexibilidad y novedad marco teórica-
Como en la guerra, lo peligroso no es en sí la bala como el arma, ejemplarizada por los MCM. Ellos son quienes en nuestro siglo han conseguido disparar y proteger usando a las anteriores como herramientas. BBC, HBO, AL Jazeera, RTVE, CNN, Intereconomía, LeMonde, WaltDisney.
Al fin y al cabo marcas, que realmente si investigamos de forma compleja nos llevan a grandes multinacionales que se reparten perfectamente el mercado encajando con los imperios morales.
Todos los imperios juegan entre ellos y en ésta batalla a nosotros nos toca esperar nuestro turno y ser lo suficientemente avispados, como para saber reconocer la realidad real y no lo que nos quieren hacer creer. Para los amantes del buen cine, ésta idea quizás puedan vincularla fácilmente a la ejemplificante "Matrix", pero si se dan cuenta y somos capaces de eliminar las adolescentes dicotomías entre buenos y malos, ya desde el "Señor de los anillos" (mucho más antigua en el tiempo) encontramos una lucha imperial por la moral dominante.
Nunca hubo, no hay ni habrá buenos y malos, y quien diga lo contrario que lo demuestre o calle para siempre.
Ver, conocer y oír.
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